viernes, 22 de junio de 2007

Análisis personal. . .



He llegado a la conlusión que en realidad, nuestra economía no favorece a ricos y a pobres por igual, si no que empeora la situación de aquellos más carecientes de las necesidades básicas y de evolución o progreso, que ni con la política son capaces de darles una solución clara a sus problemas reales.

Debido a estos mismos problemas es que los individuos deben y nacer bajo ciertas adversidades que les impide o quizás entorpece un poco la posibilidad de surgir y superar sus falencias. Asi es como nace el apuro de resolver estos dilemas y junto con ellos aplicar el concepto de RESILIENCIA.

Resiliencia, para la psicología, las ciencias sociales, la salud y principalmente para nosotros los educadores, significa la capacidad que tiene una persona para superar sus problemas por muy imposibles que se sientan y a pesar de nacer y vivir en situaciones de riesgo (como las mencionadas al principio), salen adelante muchas veces. Es decir, un *niño resiliente sería capaz de valorarse a si mismo, disfrutar de sus experiencias, se relaciona bien con las personas, es creativo, siente curiosidad por conocer, es capaz de llevar a cabo tareas que ese esperan para su edad, orienta su cmportamiento positivamente y es un niño que tiene una salud física aceptable.

Existen diversas **actitudes que posibilitan el desarrollo de la resilencia, que como educadores sería muy útil de practircar y muy importarnte de tenerlas presentes. Por ejemplo, establecer una relación con la persona y que se sienta cómoda de compartir sus experiencias con uno, puesto que confiamos y destacamos sus aspectos positivos, lo cual hace mucho más facil la relación como tal; ser capaces de ponerse en su lugar, eso ayuda a que sientan que realmente son entendidos; evitar remarcar sus debilidades pues sería negativo para su evolución; predicar con el ejemplo, que no nos vean en actitudes pesimistas sino que al contrario, siempre saliendo adelante; estimular sus capacidades para que puedan desarrollarlas y utilizarlas airosamente; usar límites, comportamientos tranquilizadores y observaciones verbales para ayudar a las personas; finalmente, desarrollar conductas cosecuentes que transmitan valores y normas, incluyendo factores de resiliencia, entre otras posibilidades porsupuesto.

*Ejemplos textuales del documento anterior que consideré importantes para mi análisis.
**E
jemplos textuales del documento anterior que consideré importantes para mi análisis.

El año pasado, en mi primera práctica del segundo semestre (año 2006), estuve en un colegio que "económicamente" se veía bastante estable, el cual era particular subvencionado. Asistían(en) toda clase de estudiantes, la mayoría de clase media y media alta (quizás por los altos precios de su mesualidad). Tuve la fortuna de elegir yo a mi curso, tomando en cuenta mis posibilidades de horario. Ése fue el sexto básico B, en sus clases de educación musical. Me pareció un buen curso, muy tranquilo considerando que el rango de edad era de entre11 y 12 años aproximadamente, una edad no muy tranquila, por lo menos de los muchachos. Tuve que observar a un niño en particular y éste solía ser uno de los pocos alumnos que distraía al resto y desordenaba la clase, traía siempre la blusa afuera, corbata desarmada y los cordenos de los zapatos desabrochados, me llamó la atención, pues en primera instancia pensé que simplemente era por su inmadurez, pero más tarde descubría que también era uno de los pocos alumnos becados en el colegio y que su familia poseía un poco de inestabilidad económica; su padre no pasaba en casa
y su madre tenía trabajos esporádicos y luchaba por conseguir esa estabilidad que les faltaba; además de eso, no vivía en un lugar muy tranquilo. No era una pobreza extrema pero una realidad muy distinta a la mayoría de sus compañeros. Lo más interesante es que éste muchacho, a pesar de su desorden, tenía notas bastante buenas para su "situación", además la profesora era muy preocupada y lo ayudaba mucho (a todo el curso en general), muy cariñosa. Tratñe de acercarme a él y por lo menos conseguí que las dudas musicales que se le presentaban me las hiciera a mí, también lo guié y los pasabamos bien... yo me reía mucho de sus gracias, pero a la vez trabajabamos y lo felicitaba cada vez que superaba alguna duda y ya casi no preguntaba tanto; hasta logré que no se parara tanto pero no pude detener su ángel para hacer reir.

Al leer este documento, con algunas otras informaciones, recordé a este pequeño que por unos meses me alegró y enriqueció personalmente, y deduje que es un niño casi totalmente resiliente, salvo por algunos detalles como por ejemplo su salud , pasaba resfriado y era un poquitito gordito además de que no siempre realizaba las tareas que designaban a tiempo, pero si me parece que a pesar de sus necesidades, problemas familiares o económicos, él era feliz y muy inteligente. Es decir, sus coflictos no fueron obstáculos en su desarrollo personal e intelectual.

Este documento, y principalmente, este concepto: RESILIENCIA, me parece un dato muy fundamental para nuestro desarrollo personal y profesional puesto que sin duda nos encontraremos con casos como estos en las distintas aulas en las que estemos e incluso en nuestra vida cotidiana y nos permitirá formar, mucho mejor.


DOCUMENTO... Resiliencia: ¿Proceso de superación de la adversidad?



...Nosotros como profesionales de la educación, a menudo podríamos encontrarnos con personas que quizás pasen por momentos desagradables que pareciesen difíciles de prevalecer. Pero a pesar de ésto, aveces pudiece ser que sí se pueden superar y que incluso esas mismas situaciones que parecían hundirla, la enriquezca con nuevas experiencias para luego seguir adelante.

Estas experiecias han estado siempre presente en los individuos y hoy en día, a esta situación, se le llama RESIILIENCIA, que se entiende como la capacidad de un ser humano para enfrentar, superar y transformar positivamente aquellas hostilidades de la vida.

Desde la década de los ochenta, se busca información sobre las personas que acrecientas estas estas competencias a pesar de haber crecido en circunstancias que aumentaban sus medios de poseer algunas patologías mentales o sociales. Se concluye que el objetivo RESILIENTE manifestaba características mencionadas anteriormente y que el sustantivo RESILIENCIA expresaba esa obligación.

Debido que en español y francés (resilience), el significado metalúrgico sería la capacidad de algunos materiales de recobrar su forma original después de ser sometidos a una presión deformadora, las ciencias sociales lo recogen para identificar aquellos sujetos que, a pesar de vivir en condiciones de alto riesgo se desarrollan psicológica y socialmente sanos y exitosos.

La globalización, de la economía y políticas neoriberales excluyen algunos sectores empobrecidos de la población, con la dependencia de drogas, aumento de delincuencia y algoholismo, éstos también son marcados por el deterioro de las familias, individuos y la sociedad, junto con la cárcel y enfermedades, sin soluciones reales por la misma poítica y economía, la cual incrementa sus riquezas propias pero no las del pueblo como tal.

Aún, habiendo un derrame de riquezas para los pobres, no se resolvería la ausencia de los valores sociales, en vez de prevenir faltaría más compromiso, participación, solidaridad y convivencia.

Es aquí donde se genera la necesidad de utilizar el concepto de resiliencia para acciones sociales, educativas, de salud que considera a TODAS las personas.

jueves, 21 de junio de 2007

Dato Importante. . .

RESILIENCIA

La resiliencia es la capacidad de una persona o grupo para seguir proyectándose en el futuro a pesar de acontecimientos desestabilizadores, de condiciones de vida difíciles y de traumas a veces graves. La resiliencia se sitúa en una corriente de psicología positiva y dinámica de fomento de la salud mental y parece una realidad confirmada por el testimonio de muchísimas personas que, aún habiendo vivido una situación traumática, han conseguido encajarla y seguir desenvolviéndose y viviendo, incluso, en un nivel superior, como si el trauma vivido y asumido hubiera desarrollado en ellos recursos latentes e insospechados. Aunque durante mucho tiempo las respuestas de resiliencia han sido consideradas como inusuales e incluso patológicas por los expertos, la literatura científica actual demuestra de forma contundente que la resiliencia es una respuesta común y su aparición no indica patología, sino un ajuste saludable a la adversidad.

http://www.psicologia-positiva.com/resiliencia.html



Resiliencia (psicología)

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Para otros usos de este término, véase Resiliencia (desambiguación).

En psicología, el término resiliencia refiere a la capacidad de los sujetos para sobreponerse a tragedias o períodos de dolor emocional. Cuando un sujeto o grupo humano es capaz de hacerlo, se dice que tiene resiliencia adecuada, y puede sobreponer a contratiempos o, incluso, resultar fortalecido por los mismos.

Introducción al término [editar]

El concepto fue introducido en el ámbito psicológico hacia los años 70 por el paido-psiquiatra Michael Rutter, directamente inspirado en el concepto de la física. En la opinión conductista de Rutter, la resiliencia se reducía a una suerte de "flexibilidad social" adaptativa.

El concepto se profundizó al transcender al conductismo con, por ejemplo, las investigaciones del etólogo Boris Cyrulnik, quien amplió el concepto de resiliencia observando a los sobrevivientes de los campos de concentración, los niños de los orfelinatos rumanos y los niños en situación de calle bolivianos.

Categorización [editar]

De este modo se categorizan los sujetos en no-resilientes y pro-resilientes, existiendo una gradación intermedia. Se observa que a mayor actividad cognitiva y a mayor capacidad intelectual aumenta la resiliencia, no sólo emocional sino de las neuronas de los sujetos. Ciertamente que no es absoluta la relación «mayor nivel intelectual = mayor resiliencia», pero estadísticamente es muy frecuente. El sujeto con mayores conocimientos y mayor capacidad intelectual puede procesar y elaborar más eficazmente los traumas y los factores distresantes.

Ante situaciones de catástrofe (natural o provocada por el ser humano) se debe considerar la formación de las llamadas comunidades resilientes y para éstas un tratamiento específico. Teniendo en consideración que la resiliencia psíquica es el resultado de múltiples procesos que contrarrestan las situaciones nocivas, se trata de una dinámica en la cual se podrían señalar las siguientes etapas:

  • Defensa y protección
  • El equilibrio que enfrenta a la tensión
  • Compromiso y desafío
  • La superación
  • La significación y valoración
  • La positividad de sí mismo
  • La responsabilización
  • La creatividad

Clínicamente se hace una diferenciación neurobiológica entre las personalidades no-resilientes y las pro-resilientes en situaciones de estrés postraumático. En los sujetos no-resilientes o poco resilientes se observan fenómenos llamados de alta call memory; tal call memory se define por la frecuencia e intensidad en que se reactiva en la memoria consciente el momento traumático o altamente distresor. Desde la perspectiva clínica, tales reminiscencias traumáticas se pueden presentar como flash-backs o como pensamientos intrusivos, siempre de modo compulsivo.

La investigación neurológica ha demostrado que tales evocaciones del trauma se generan con activaciones autónomas de diversas partes del cerebro, en especial las de la memoria y las de vigilancia, es decir, regiones del cerebro tales como los núcleos de la amígdala, el lugar azul o locus coeruleus, el hipocampo, y luego el neocortex.

Neuroquímica [editar]

El distrés provoca en el sujeto modificaciones bioquímicas que son perceptibles en los análisis.

El cortisol está vinculado con un incremento de la vigilancia o el estado de alerta así como de la atención focal. Por otra parte el exceso de cortisol implica déficits en el desarrollo, la reproducción y en respuestas inmunes adecuadas. En síntesis: el cortisol atenta contra la resiliencia.

La testosterona, en sujetos (cualquiera sea su sexo) bajo distrés disminuye la tasa de testosterona; tal disminución de la testosterona implica un menor grado de autoconfianza, disminución de la proactividad, disminución de la capacidad de atención, incremento de la depresión anímica, menor capacidad para efectuar pensamientos asertivos o creativos, o dificultad para buscar y encontrar soluciones o para ejercer el llamado pensamiento lateral.

Las observaciones indican que la tasa de cortisol aumenta en la medida en que se incrementa el estrés negativo (distrés), si bien tiende recuperar su nivel normal cuando cesa el distrés, pero tal homeostasis no ocurre con la testosterona. El distrés crónico produce un descenso de la tasa de testosterona y, una vez cesado el distrés, se mantiene baja la tasa sin una readaptación compensatoria. Esto explicaría (al menos parcialmente) lo observado en gente sometida a distrés intenso o crónico: poco pensamiento asertivo, poca creatividad, poca proactividad, frecuencia de ideas estereotipadas ("repetición de esquemas"), así como disfunciones sexuales.

La DHEA (dehidroepiandrosterona), sintetizada en el circuito suprarrenales - gónadas - cerebro disminuye la actividad del colesterol previniendo de infartos cardiacos y cerebrales. Es así que se la considera prosiliente al inhibir sobreexpresiones de glutamato y glucocorticoides que directa e indirectamente afectan negativamente la actividad cerebral.

Ls galanina, originada en los intestinos se distribuye luego por las arterias y vasos sanguíneos llegando así al sistema nervioso central, disminuyendo el riesgo de isquemias, principalmente de aquellas que pueden afectar la región prefrontal del cerebro así como el hipocampo, hipotálamo, amígdala y locus coeruleus. Por tal motivo, al proteger los tejidos cerebrales, se observa que la galanina favorece la resiliencia.

Bibliografía [editar]

  • Vera Poseck, Beatriz (2004): "Resistir y rehacerse: Una reconceptualización de la experiencia traumática desde la psicología positiva", en Revista de Psicología Positiva.- 1 -
  • Vera Poseck, Beatriz, Carbelo Baquero, Begoña y Vecina Jiménez, Mª Luisa (2006): "La experiencia traumática desde la psicología positiva: resiliencia y crecimiento postraumático", en Papeles del Psicólogo.- 27(1) - 40-49
http://es.wikipedia.org/wiki/Resiliencia_(psicolog%C3%ADa)